Beatriz Quintero siempre quiso ser veterinaria.
Así que hizo la carrera y después de unos años decidió abrir su propia clínica.
Total, ella sabía mucho de veterinaria, tener una clínica debería ser pan comido, ¿no? Pero ahí se dio de bruces con la realidad de tener una empresa: movidas con el personal, agujeros de dinero, cero rentabilidad…
Escucha la entrevista para saber cómo dio la vuelta a todo eso hasta lograr ser escritora, mentora de otras clínicas y CEO de una empresa de formación internacional.
Más temazos que salen en este Zarandeo a Beatriz Quintero
- Cómo empezó con una cuenta de Instagram anónima y sin intención ninguna de que saliera su cara. (Y cómo pasó a estar totalmente suelta en vídeo y dar conferencias).
- El bloqueo que comparten el 99,9% de los profesionales atrapados en la operativa del día a día. Lo descubrió en las sesiones de coaching 1 a 1.
- Qué aprendió de empresas que funcionaban mal, que sin quererlo se llevó a sus primeras clínicas y lo que tuvo que desaprender para empezar a tener un negocio rentable.
- Cómo encontrar ese punto dulce de una marca personal, que no es ni muy informal ni totalmente pulido.
- El problema que dinamita los equipos de trabajo (y que depende en exclusiva de quien lidera el equipo).
- ¿Sabías que los veterinarios tienen una de las tasas de suicidio más altas? Alucinamos cuando nos explicó la causa.
- En quién tienes que pensar para responder a una mala reseña en Google. O en cualquier parte.
- La prueba de fuego: una sola frase que distingue a un empresario libre de un autoempleado atrapado en su propio negocio.
Ainara destaca
La importancia de la coherencia de marca y que transmitas lo que es tu negocio.
Cómo enseña los procesos y la confianza que eso genera en los clientes.
Y la inversión que ha hecho en su formación y en sus marcas. Una inversión enorme, con un retorno aún más grande.
Silvia destaca
La importancia que le da a hablar claro, sin tecnicismos, pensando en que los clientes te entiendan.
No dar por supuesto que tus clientes conocen todos tus servicios. Muchas ventas se pierden por no contar lo que haces.
Los anfitriones de este zarandeo
Para novias con mucha personalidad, así es LaSuiteRoom.
Ana Matesanz, su fundadora, dice que no es una tienda, ni tampoco un atelier clásico, sino un estudio más cercano a la demi-couture, donde bocetan los vestidos directamente sobre el cuerpo.
Parten de trajes de diseñadores o de su propio taller, y los adaptan. Quitan aquí, ponen allá: encajes antiguos, aplicaciones de pedrería…
Escuchan hasta captar la personalidad de cada novia y así el resultado es un vestido con el que cada una piensa: «Soy yo, y no una versión de mí disfrazada».
Como también hacen el velo y el tocado a medida, el conjunto es redondo.
LaSuiteRoom, estudio de novias en Cáceres.